viernes, 25 de marzo de 2011

A VUELTAS CON EL CROMOSOMA "Y"



Tal y como les dije voy a seguir con el asunto del dichoso cromosoma cojo, esta característica que adorna a los hombres les hace ser tan distintos a nosotras que nos preguntamos muchas cosas como las que plasmo a continuación y para las que espero respuestas de mis amables lectores:

1.- ¿Por qué regla de tres siempre duermen bien y nunca se despiertan a mitad de noche a hacer pis?
Les cuento, mi churri duerme como un auténtico ceporro, antes de cerrar los ojos ya está roncando aunque ese día haya perdido mil millones en bolsa (es un suponer, no sabe lo que es un millón) o su mejor cliente le haya dado calabazas, mientras la menda lerenda da vueltas y vueltas sin conseguir conciliar el sueño independientemente de que su tasa de problemas se reduzca a cero, pero ¡ay! una vez has conseguido dormirte tu costilla te despierta con un ronquido que ni el león de la Metro...de nuevo te duermes y sueñas que haces pis y sigues con ganas y vuelves a hacer y sigues haciéndote...hasta que a las cinco (siempre es a esa maldita hora) te levantas para ir al baño....y cuando consigues de nuevo soñar......


 











2.- ¿Por qué son capaces de dormir unas siestas de tres horas y levantarse como si hubieran dormido diez minutos, mientras que si tu lo haces ya no das pie con bola en toda la tarde-noche y además estás horrorosa por más crema de la Preysler que te apliques?
Aclaro, la última ocasión en que jugamos al mus, mis amigos Alberto y Coloma quedaron en venir a casa al café y a jugar con mi churri y conmigo.  Mientras la imbécil que les cuenta esto preparaba café, té, pastas, gin-tónic y todo aquello que pudiera satisfacerles, (obviously  mi churri sopando), y en tanto esperaba y esperaba que mis amigos vinieran....los dos  portadores del Y estaban durmiendo una siesta que ni Aurora (más conocida como Bella Durmiente) se la pegó NUNCA JAMÁS.
 Pues bien, cuando se levantaron con tres horas de retraso ¡lo juro! no sólo fueron capaces de jugar al mus en la forma agresiva a que están acostumbrados y que describí en el anterior post, sino que además nosotros conseguimos ganar a nuestros respectivos después de un año de derrotas concatenadas, esto reconozco modestamente gracias a Alberto pues es quien que me enseñó y quien lleva la batuta, pero no sin la firme y decidida oposición de mi churri agresivo como un pit-bull…..Por supuesto después de dicha siesta ambos estaban perfectos con un aspecto de estar más frescos de un queso de Burgos recién comprado y bien guapos….., comparen uds., comparen con el aspecto que ofrece cualquier mujer después de una siesta de tres horas…..bolsas bajo los ojos, pelos apelmazados y sin forma y ¡¡una mala leche de ahí te espero!! ¿a qué se deberá este fenómeno?



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3.-¿Por qué las mujeres nos empeñamos en estar delgadísimas y a ellos se la sopla por regla general?

Desde este verano estoy empeñada en adelgazar a toda costa, 10 kilitos en canal llevo y sigo...pero ellos ¡ay ellos! cada día están más gordos y siguen en ello sin solución de continuidad....y uds. se creen que a nosotras nos importa, pues no, no nos importa...(aunque tengo que aclarar que a algunos de ellos tampoco les importa que nos pongamos unos kilos encima…..¡nos quieren igual!! eso sí recordándonos constantemente como éramos cuando estábamos delgadas).


  Mi churri comenzó un peligroso ascenso por la senda de la gordura desde el día mismo de la boda, de ser un apuesto galán pasó en menos de un año a tener la cara como un sol y que conste que no fue por mis suculentas comiditas pues en aquella época no me daba tiempo por el trabajo, así siguió más de 15 años hasta que le obligaron a adelgazar (del susto que se dio ya hablaremos, ¡medicina y hombres!) pero ¿uds. piensan que yo dejé de quererle por sus hechuras? ¡Pues no! yo le veía igual de apuesto y de hermoso que el primer día, igual que su madre y sus tías que le encontraban delgadísimo aunque a mí me vieran foca total (que no era el caso).

¿Será porque nosotras tenemos una visión de nuestro cuerpo distorsionada y ellos también del suyo? no encuentro otra explicación a este curioso fenómeno, fíjense sino en la cantidad de casos que se dan de parejas en que él es enorme y ella un bombón....y no me digan que es por la cochina pasta porque en mi caso no fue así, con esto no quiero decir que yo sea un bombón (que lo soy) pero desde luego, durante muchos años estuve bien delgada y hermosa aunque por solidaridad con mi churri decidí engordar para que no sintiera sólo, juas, juas….era broma que mi churri es un bombón.



4.- ¿Por qué son capaces de pegarse un almuerzo de tres pares de narices después de hacerse 15 kms de subida en bici a las doce y volver a recorrerlos sin vomitar y luego llegar a casa y preguntar que hay de comer?
 Otra vez a los hechos...en verano hay excursiones matutinas en bici, si, por aquello de seguir la competición de a ver quien está más fuerte y quien tiene más fondo.
Se reúnen todos los machos alfa con sus cojobicis y deciden ir al pueblo al otro lado del valle, esto es, subir un puerto de montaña, bajarlo y almorzar, para a continuación subir la bajada anterior y bajar la subida anterior.... (anda que la gilipollez es de nota)..... el almuerzo que se pegan ¡lo tendrían que ver! jarras de cerveza a go-go, bocadillos de tortilla con bacón de medio metro...cacahuetes, aceitunas y lo que se tercie, todo esto seguido de un buen carajillo y porque ya nadie fuma (sólo yo, la leprosa) que sin no le daban al habano. Y cuando vuelven a casa preguntan ¿que tenemos de comer?
¿Se imaginan a una de nosotras en esa situación?...
...primero imposible subir los 15 kilómetros (no se hacen una idea de lo empinado que está el puerto, bueno muchos de mis lectores lo conocen en persona pues a ellos me refiero)......segundo incapaz de tomarte ese bocata de tamaño "king size"....tercero incapaz de volver a subir un puerto sin vomitar lo anterior....cuarto incapaz de comer en todo el día después del super-bocata....
Pues ellos lo hacen todo sin pestañear y además compitiendo para ver quien aguanta más...pese al exceso de kilos que adornan a la mayoría. Claro que luego no entiendo como nos extrañamos cuando les da un jamacuco con 45 ó 50 añitos.....

5.- ¿Por qué cuando tu estás reventada siempre quieren marcha y cuando tu quieres marcha están muertecitos de sueño aunque hayan cumplido escrupulosamente con los puntos 1 y 2?

...pues, ¡vete tu a saber! pero el caso es que es así...llegas al hotel después de 700 kilómetros por esas carreteras de España, medio rota, agotada, y deseando tomar una ducha e irte a la cama, cuando aparece tu hombre insinuándose al grito de ¡aprovechemos que no están los niños! ¡un polvo por hora!.....y tu que has ido de viaje con la sana intención de conseguir dormir (por supuesto también de.....pero no al instante como el Nescafé) te ves arrastrada a la vorágine (que no es que no te guste, es que no es el momento más apetecible)
....pero ¿que ocurre cuando tu quieres marcha después de cenar, ya sea de copas o de....? ¡menudo rollo! yo lo que quiero es irme a dormir, ¡pero si no se queda nadie! ¡estás loca, es tardísimo! (esto de estás loca es lo que más le gusta decirme).......y si la que quieres polvo eres tu..... ¡estoy reventado! ¡mañana tengo que levantarme muy pronto! ¿no ves que me he hecho 15 kms en bici y estoy roto?....


En fin ¡somos tan distintos y nos entendemos tan poco que quizás ahí esté la gracia de las relaciones X-Y.
Prometo seguir indagando sobre el asunto, estudiaré, preguntaré y les deleitaré o aburriré con otras entradas sobre el cromosoma Y o cojo....

jueves, 10 de marzo de 2011

EL CROMOSOMA "Y" O TAMBIÉN LLAMADO COJO














Los portadores del cromosoma Y, vulgarmente llamados tíos u hombres, siempre han llamado poderosamente mi atención, al fin y al cabo una es una mujer con dos cromosomas gemelos y perfectos y lo diferente tiene su aquel y simplemente esta diferencia es la que nos atrae a las mujeres.
 Pese a estar cargados de defectos, no se me ofendan mis amables lectores porfa, son fascinantes, quizás por ese puntito de rareza que les adorna.
 Las mujeres, tan perfectas como somos, sin embargo no podemos resistirnos a sus encantos y aquí viene el problema, les seguimos, les hacemos caso, caemos rendidas a sus pies y entonces......se quitan la careta y descubrimos su realidad.... ¡tienen un cromosoma cojo!
 Si, pese a que la Biblia diga que Dios le quitó una costilla a Adán para hacer a la mujer con ella, la realidad es otra ¡les quitó una pata del cromosoma X! como se observa claramente en la foto ¡están cojos! y es esa cojera la que les hace ser como son.
Y esta forma de ser tan especial es la que nos tiene tontas pero a la vez nos saca de quicio.
¿Cuál de ustedes entiende a los hombres? ya me imagino que mis amables lectores pensarán lo contrario "no hay quien entienda a las mujeres" pero eso, si lo desean mis lectores masculinos, lo pueden hacer objeto de un post que yo con gusto leeré y comentaré con buen espíritu crítico.
Ahora voy a lo mío.
 Esta cojera, además de en otras cosas de las que hablaré en otra ocasión, se manifiesta en el juego, del tipo que sea, deportes, cartas, parchís, cualquiera en el que haya competencia. Tienen que ser los mejores y obviamente tienen que demostrarlo delante de nosotras.
Yo, que soy bastante aficionada a los juegos de cartas, últimamente me dedico con pasión y fruición, en las pocas ocasiones que tengo, a jugar al mus. 
 Mi pareja de mus es mi amigo Alberto, y ¿los contrarios? pues como no podía ser de otra forma nuestros respectivos (esto por una razón poderosa ¡jamás hay jugar a nada con el cónyuge!, es una cuestión de supervivencia, ya me lo contarán si deciden no hacerme caso)...  está estadísticamente demostrado que las rupturas de pareja vienen dadas en un alto porcentaje por jugar con tu pareja cualquier partida de lo que sea.
  Aquello parece una guerra a muerte entre los dos machos contendientes...a ver quien se marca el mejor farol, a ver quien se da un mus ciego para engañar al otro, quien tiene más reyes o quien consigue un 31 más pronto....se miran, se acechan, se sientan estratégicamente delante del otro  para poder controlarse...y mientras nosotras ¿qué? pues tranquila y serenamente a observar con curiosidad de antropólogo el desarrollo de las partidas, gin-tónic va gin-tónic viene...y “pastetes” por aquello de endulzarse la vida frente a tanta agresividad.
¿Y en el billar? tendrían que verlos...las poses con los culos en pompa no tienen desperdicio, si juegan con alguna de nosotras, francamente es como si no existiéramos, da igual que metas cinco bolas de una...en realidad se lo debes a sus magníficos consejos, pero ¡ay del contrario (macho) si meten una! los aspavientos realmente obscenos son de tratado (si, aquel que hacen como Rafa Nadal cuando cuela la bola)...y repiten ¡TOMA,TOMA,TOMA! (en este gesto y comentario alguno de mis amigos es especialista) yo en realidad no sé a qué se refieren pero me encanta verles y pese a que normalmente son muy dulces con su mujeres esto delata su cromosoma cojo (je,je, sobre esta dulzura ¿? hablaré en otra ocasión).



El pádel también tiene su competencia. Cuando vamos tranquilamente a jugar  dos parejas aunque la churri de el otro juegue francamente bien (yo estoy en ello), la competición parece desarrollarse sólo entre los dos hombres, si vieran con que potencia se tiran las bolas uno a otro entenderían porqué en su día se inventaron las armaduras...pero no crean que es porque hay rivalidad por la hembra (ya nos gustaría a nosotras) no, eso ocurre siempre que se juega entre parejas, al final terminan enfrentándose entre ellos como si fueran gallos de pelea ¡vaya usted a saber porqué!,  y tu a un lado viendo pasar la bola como si fuera un meteorito desbocado y sin rumbo, es decir, no te enteras de nada, lo mismo daría que estuvieras sentada en el bar cerveceando. Al fin y al cabo no se darían ni cuenta….tal es el aprecio que tienen los machos por tu juego.
 Estoy abierta a discutir todo tipo de teorías sobre la influencia del cromosoma cojo en la vida de los machos humanos especialmente en los juegos, en otra ocasión escribiré sobre cómo influye en la vida doméstica con el "cariño ¿donde está la mayonesa?" o ¿por qué la chica se lleva mis calcetines? y similares y otra entrada interesante será la relativa a las contestaciones de las mujeres, tipo "la mayonesa la metí en la lavadora ¿dónde iba a estar si no? o "la chica se lleva los calcetines para colar el café en su casa"...
 En fin insisto ¡me fascinan los hombres! y ¡vive la différence!
PD: El otro domingo oí en la radio en el programa de Pepa Fernández, cuando hablan de ajedrez, lo siguiente: en un estudio hecho sobre 100.000 partidas de alto nivel de ajedrez (¡casi ninguna! obsérvese el número) estudiando el nivel de riesgo al que llegaban los y las jugadoras frente a un rival atractivo del sexo opuesto, se llegó a la conclusión que los "machos" arriesgaban más frente a una jugadora atractiva sin que ello llevara consigo que ganarán más partidas por ello, mientras que las jugadoras actuaban exactamente igual frente a hombres atractivos que los que no lo eran y frente a mujeres....
Esto demuestra que lo que he escrito es cierto, preciso y fiable...los tíos siempre tienen que demostrar que pueden a una mujer....
¿Por qué será?...y...¿con qué finalidad? ¿no sería más lógico encauzar tanta agresividad? o ¿realmente es esta la mejor manera que encuentran para encauzarla? se admiten opiniones.....

viernes, 4 de marzo de 2011

COGER EL TORO POR LOS CUERNOS

En este mundo hay dos clases de personas, los que cogen el toro por los cuernos y los que no.
A lo primeros se les tiene por valientes y a los segundos por prudentes (eufemismo de cobardes).
Como todos ustedes sabrán cada uno de estos genotipos da para muchas anécdotas, sobre todo entre los "prudentes" que por no enfrentarse a la realidad son capaces de cualquier cosa que luego obviamente justifican cargados de razón.
Normalmente los "prudentes" suelen ser bastante chulos y les chifla tentar a la suerte con resultados irregulares, unas veces les sale bien y en otras, para evitar comerse el marrón huyen como alma que lleva el diablo sin mirar atrás.

 Y se preguntarán porque les cuento todo este rollo. Pues bien, era precisa esta breve introducción para poder incluir las anécdotas que quiero relatar y para que sean ustedes los que decidan a que genotipo pertenece cada cual de los descritos y se identifiquen, o no, con ellos y piensen que habrían hecho en su situación y así se apliquen el cuento para la próxima vez.





 1.- La mano de matar  imbéciles...  no había oído esa expresión en mi vida hasta aquella noche en el Barrio del Carmen con mi anterior novio... aquel que preparaba oposiciones.
Éste a diferencia de mi churri, tenía poco de valiente pero chulito era un rato. Aquél día andábamos por El Carmen buscando sitio para aparcar cuando, como suele ocurrir en ocasiones, apareció un cojocoche que raudo y veloz se coló en el hueco que habíamos atisbado y que pacientemente esperábamos quedara libre....el tío ni corto ni perezoso se coló en una maniobra que parecía sacada de una película de Will Smith. El problema vino cuando el opositor en un amago de demostrar que su cromosoma Y funcionaba, le pegó dos golpes en el capó.....al minuto se abrió la puerta del coche y surgió el tío más grande que he visto en mi vida (el opositor era ciertamente bajito), cachas impresionante y con una mala leche que ni Fraga en sus mejores tiempos de juventud....y cogiendo al opositor por las solapas le dice "Tío ¿tu quieres que saque la mano de matar imbéciles?", aquel chulito se quedó lo que se dice acojonado y no atisbó a decir ni mú ante mi perplejidad y la de todos los presentes que sabiamente se habían ocultado en las sombras de la noche (estos ¿que eran prudentes o cobardes?) .....y sobre todo la del propio Swarzeneger que quedó absolutamente descolocado ante la falta de respuesta y esto fue lo que salvó la vida del opositor quien, evidentemente, tuvo suerte porque si el cachas llega a sacar la mano de matar imbéciles no queda del opositor ni el alma. En esta ocasión no murió  gracias a la piedad que demostró tener el cachas, ya que el opositor se arrugó cual pasa de Corinto y sólo atisbó a decir "vale tío, es que tropecé".




2.- Yo no entro en la dinámica de la violencia...este fue el argumento de cobardía de un compañero de facultad que llegó al más alto cargo del gobierno regional. El chaval era y sigue siendo, ciertamente blandito pero muy cargado de razón y de chulería. Era de esos, que en los tiempos en que los "grises" todavía venían a la facultad, disfrutaba provocando a los entonces llamados "fachas" (todo hay que decirlo en mi facultad había unos cuantos)...colgaba carteles, convocaba asambleas y se burlaba de ellos, eso sí, sólo cuando estaba acompañado. Pero un buen día, los "fachas" se dedicaron a arrancarle todos los carteles que había colgado. Mi churri y mi cuñado, que siempre fueron bastante aguerridos y con un sentido de la libertad metido hasta el tuétano, decidieron que eso no se podía consentir...piensen que estábamos en el año 79 y tenía cierto riesgo oponerse, pero ellos, ni cortos ni perezosos acompañando a su amiga Pepa la Roja (que así era conocida en la facultad) cogieron los carteles del suelo y sin miedo alguno a las posibles represalias volvieron a colgarlos. Mientras tanto, el protagonista del que les hablo miraba la escena con cara de pánico desde el piso superior. Yo a mi vez, con algo de borderio y con cara de ingenua me acerqué a él y le espeté ¿por qué no vas a ayudarles si al fin y al cabo los carteles los has colgado tú? ¿cómo permites que estén ellos y Pepa enfrentándose a ellos?,  a lo cual, sin atisbo de vergüenza alguna me contestó "es que yo no entro en la dinámica de la violencia" y el tío se quedó tan pancho, yo, que no pude contenerme le dije: "tu lo que eres es un cobarde"....no tuvo palabras como buen cobarde, para responderme.....eso sí, en el piso de arriba mirando los toros desde la barrera....y luego para colmo a lo largo de su vida ha hecho gala de su valentía en la universidad...juas, juas....


3.- Los autoestopistas....estos, sin embargo, si que entran en la categoría de prudentes... no se les pueden llamar cobardes, porque, primero no habían provocado la situación y segundo porque se jugaban la vida.
 Todos ustedes conocen al inefable primo "pecholobo" proveedor de tantas anécdotas que hacen reír a este grupo de lleseteros. El primo estaba destinado en la otra punta de España y prácticamente cada fin de semana se chupaba mil kilómetros para venir a Valencia. Por supuesto con su singular forma de entender la conducción de vehículos a cuatro ruedas...eso es, simplemente dejándose llevar por el aparato en cuestión. Ocurrió que un ingenuo sargento también era de Valencia y tuvo la mala suerte de comentárselo..el primo, que es ciertamente generoso y bueno le invitó a compartir el viaje en su coche....el sargento bendijo su suerte "joé, puedo irme gratis a ver a la novia". Ya imaginarán como transcurrió el viaje si han tenido la oportunidad de montar en coche con el pecholobo....y esto durante más de mil kilómetros.....así que el domingo el primo llama al sargento y se excusa "mi capitán si no le importa yo me vuelvo en tren"....el primo que no es tonto supo al instante cual era la causa de la deserción....el puro pánico.
 Pero no es este el único caso que conozco......un pobre autoestopista tuvo la mala suerte de cruzarse en el camino de un conocido que conduce con los píes, si con los píes....este no sabe ni lo que es el volante, el tío lo mismo acelera en una curva cerrada a cal y canto y va a sesenta por el carril de aceleración adelantando a un trailer y todo esto sin que le mueva el flequillo, es francamente terrorífico montar con él. Pero solidario que es el con los estudiantes autoestopistas, subió camino de Madrid a un chaval que andaba por la antigua carretera ( si hubo una época en España en que las autopistas eran una utopía). El chaval ciertamente feliz se deshizo en elogios a su benefactor pero ¡no sabía donde se había metido!....así después de varias decenas de kilómetros con el alma encogida (el chaval no el conductor que iba tan pancho) mi amigo entró en una gasolinera, en ese momento el chaval vio el cielo abierto y abriendo la portezuela salió del coche al grito de ¡¡¡HIJO PUTAAAA!!!  y se refugió en el baño......
Estarán de acuerdo conmigo en que en estos dos casos nos hallamos ante personas prudentes y no cobardes.


Como habrán leído les he presentado casos de los dos genotipos en cuestión, a los he añadido el del prudente verdadero como fueron los pobres autoestopistas. No tiene más que decidir ustedes dentro de que grupo se consideran incluidos, si valientes o cobardes, pero no vale llamarse "prudente" cuando en realidad hay bastante de gallina en su comportamiento......ustedes decidan....

 En otra ocasión les hablaré de los distintos genotipos de cobardes y valientes en ese espinoso tema que es el amor y las relaciones de pareja ya como todos ustedes habrán comprobado a lo largo de sus dilatadas vidas aquí también se demuestra la valentía o la cobardía de las personas….los hay que engañan pero se arrugan si los pillan y mienten como bellacos negando la evidencia (de estas las hay muy buenas) como el chiste del que se esconde en el armario, hay otros que lanzan sus cañas con intención de pescar y cuando recogen el sedal se encuentran con que el pez no les gusta pero acaba como el cuento del pescador pescado (cómo esos que ligan con todo lo que se mueve y final se han de tragar lo que han pillado) , los hay valientes que dan la cara ante todo, pero no tanto, como el otro chiste del negro y el lápiz de labios…..tengo jugosas anécdotas sobre amores y amoríos que estoy dispuesta a contarles si ustedes participan enviándome sus sugerencias, ya tengo varias pensadas y escritas, entre ellas la del galeno, el rafting y la amante…..con esposa de por medio…..esta promete o como aquella de la novia que dijo no en la boda por no estar segura de si el novio la quería, después de que éste hubiera dicho SI QUIERO...en fin ......



viernes, 25 de febrero de 2011

MI RÉGIMEN DE VIDA O MI VIDA A RÉGIMEN

 

Tengo un amigo, Edu, al que le encanta comer y toda la vida ha dicho con mucha sorna "Mi vida es un intervalo entre comida y comida".
A mí se me puede aplicar una frase parecida pero con significado muy distinto "Mi vida es un intervalo entre régimen y régimen".

 Desde que tengo uso de razón estoy haciendo régimen y no se crean que es porque soy una foca, ¡ni muchísimo menos! pero es que he tenido la enorme desgracia de nacer entre flacas patológicas ¿que no saben lo que es una flaca patológica? pues yo se lo explico encantada….. Estas tías (porque no se merecen otro apelativo) son aquellas que se meten entre pecho y espalda unos bocatas de sobrada para merendar que ya quisiera para sí el mismísimo Carpanta y se los zapan to-dos los dí-as a la hora de la merienda, pero no es sólo eso, es que previamente han engullido un suculento desayuno completo con mantequilla y mermelada incluidas (¡como las añoro!), un enorme bocadillo de atún con aceitunas de almuerzo sobre las once, que no vayan a pensar que pueden seguir trabajando sin combustible y a la hora de comer dos platazos y postre, seguido por un cafelito con pastas para no sufrir un vahído y luego ya llegamos al bocata de sobrasada ¡que envidia! pero, como este ha sido sobre las seis, a las nueve ya están cenando sentadas no de pie como yo, por supuesto otros tres platos y postre y a dormir tan ricamente, que estas tías encima no padecen de gases, flatulencias o males vergonzantes similares como los que sufrimos las demás mortales, vamos que si yo ceno lo que ellas no duermo en toda la noche soñando con vampiros.
Pues bueno a lo que iba, mi prima Elena con la que me he criado, es una de esas TÍAS que zampa hasta reventar y nunca pasó de una talla 40, lo mismo puedo decir del resto de mis amigas actuales y de la infancia y no quiero contarles mis cuñadas, todas unas flacas espantosas.
La cuestión es que al lado de estas tías tú pareces la mismísima Monserrat Caballé y claro eso no es de recibo.
Así que desde mis tiernos 14 o 15 añitos he suspirado por ser flaca (lo cual lógicamente es imposible dada mi constitución de natural robusta) y en estas lides aprendí a remar con mi amiga Alicia ¡¡si a remar!!; mi padre tenía una barquita en el Náutico y allí nos ven a las dos tontas saliendo por la bocana del puerto y adentrándonos en el mar remando como posesas y eso cuando no nos metíamos en los canales de la Albufera y nada de contemplar la naturaleza, nosotras a lo nuestro ¡a remar para quemar calorías!. Estos ejercicios iban seguidos de una subida de escaleras hasta el piso 15º dos o tres veces seguidas en días alternos. Nos alimentábamos de yogures de macedonia (entonces,en la edad de piedra no existía lo light)  mientras Elena se comía sus suculentos bocatas de sobrasada para deleite suyo y envidia nuestra.
Con el paso de los años y el cambio lógico de círculo de amistades he tenido la desgracia de caer siempre entre flacas patológicas que además, con los años ganan en mala leche y te hacen preguntas del tipo ¿tu siempre has sido gorda o es transitorio? oye ¿no te has planteado hacer régimen? o "lo que te pasa a ti es que no haces ejercicio" en fin que les voy a contar, ¡como si yo no supiera lo que es un régimen! a saber, he probado el de la piña, el de proteínas sí e hidratos no (este es más moderno), el de los yogures, el disociado, el de hierbas asquerosas, el tradicional de todo hervido y a la plancha, el de galletitas sustitutivas, el de las gambas ¡carísimo oigan!, en fin todos los posibles y ¿para qué? pues para ganar kilos con los años y llegar como decía mi amigo Rafa a la "redondez perfecta".
¡Esto es injusto! me digo continuamente ¿por qué los hombres nos gustan sean flacos o gordos? ¿por qué se permiten el lujo de decir ¡menuda tía foca! cuando ellos tienen las dimensiones del padre de Dumbo? ¿por qué los hombres se atreven a ponerse en bañador y nosotras nos ocultamos tras un pareo "i-de-al de la mu-er-te" todo para no mostrar el mollerio? y esto mientras mis asquerosas amigas lucen palmito en la piscina.
Otro día hablaré de las visitas a las tiendas en las que las dependientas parecen todas hijas de Audrey Hepburn, no por guapas sino por flacas, que te miran fijamente y te dicen "me temo que no tenemos su talla" sin preguntarte que es lo quieres porque a lo mejor sólo has ido a comprar una bufanda ¡sería el colmo no encontrar bufandas de mi talla! y tu te vas toda ofendida murmurando para tus adentros sin atreverte a decirle ¡So flaca que sepas que a mi churri le parezco monísima y que a los tíos lo que les gusta es la chicha y tocar donde haya carne y no huesos!
Llegará un día glorioso en que se acabará esta tortura...¿cuando? pues cuando las flacas engorden (les he echado una maldición a todas) o cuando yo me vaya a vivir a Miami donde me han dicho que hay el mayor porcentaje de gordas del mundo y entre ellas yo seré por fin un flaca patológica.
PD: estoy a régimen y me encuentro I-DE-AL- DE LA MU-ER-TE, pero llevo muy mal la abstinencia de cervecita.

viernes, 11 de febrero de 2011

NUESTRO AMIGO Y EL PIANO

Mi churri y yo tenemos un amigo al que queremos mucho y del que a veces su churri a la que también queremos mucho no vayan a pensar mal, nos cuenta unas anécdotas de lo más divertido.
Nuestro amigo hace años viajaba mucho por trabajo y siempre que llegaba al hotel, donde quiera que éste estuviese, en Londres, Hamburgo, Nueva York y fuera de la categoría que fuera, siempre preguntaba nada más llegar
-¿Por favor me puede ud. decir si tienen piano en este hotel? (esto en español lento pues no domina los idiomas ni siquiera el esperanto) y si la contestación era afirmativa, instaba al muchacho a acompañarle a la sala donde estaba ubicado el piano.
Una vez allí se quedaba solo con su churri y comenzaba el ritual, se acercaba ceremoniosamente al taburete y lo subía o bajaba a su altura que es considerable, una vez hecho se sentaba ante el piano, se retiraba las faldas de la americana y se ponía en posición, alzando las manos como un rito y tocaba dos o tres teclas, pues todo hay que decirlo, el pobre no tiene ni idea de tocar el piano, es más ni siquiera se sabe el "Para Elisa".
Aún así todos sus compañeros de viaje, que desconocían lo que ocurría una vez dentro del salón del piano, estaban convencidos de que era un virtuoso y que tocaba mejor que Mozart en su madurez, aún cuando nunca le habían oído ni una nota.
Así las cosas siguió con su ritual en Madrid, Paris, Estocolmo....hasta que un día en un importante congreso laboral y ya en el momento del gin-tonic que casualmente tomaban en el salón del piano, uno de sus compañeros que, insisto, no tenía ni idea de las carencias de nuestro amigo, le instó encarecidamente a que les deleitara con alguna pieza ante el horror de nuestro amigo y su churri que ya veían su secreto al descubierto...pero ¡hete aquí que nuestro amigo es hombre de recursos! y ante la insistencia de sus compañeros de trabajo, jefazos incluidos, dijo "Ok, un momentito voy al servicio y en breve estoy con uds, vayan pensando que desean que les interprete..."
Nuestro amigo, que es muy valiente y aguerrido pero que ante este desafío sabía que no tenía salida posible le dijo a su churri "cariño acompáñame".
Mi amiga horrorizada por el compromiso en que se veían ambos le siguió hasta el servicio y una vez allí su churri le dice -"voy a poner la mano derecha en los goznes de esta puerta y vas a pegar el portazo de tu vida..."
- "¿pero que me estás diciendo, como es posible que seas capaz...?”
- "¿no lo entiendes si descubren mi secreto corremos el riesgo de quedarnos en la calle?"
-"no tenemos más remedio y en poco tiempo se me cura"
 Tal y como está el mercado laboral y la puñetera crisis, mi amiga decidió que su churri tenía razón, no podían correr el riesgo de quedar en ridículo ante todos los jefazos y jefecitos, ¡que remedio nos queda! ¡hagamos de tripas corazón! y ante el asombro de nuestro amigo pegó un portazo que se escucho en la planta 15ª del hotel seguido lógicamente del grito de horror de nuestro valiente amigo...
En fin ya pueden imaginar cómo terminó la historia, los dedos destrozados, nuestros amigos en el hospital, y su honor y su puesto de trabajo a salvo....
 Pero lo mejor vino con la explicación del porqué de esta manía, ¿qué te lleva a hacer esto en cada hotel que visitas?
“Mi madre siempre me ha dicho que tengo dedos de pianista y me gusta hacerme la ilusión de que lo soy en realidad"

sábado, 5 de febrero de 2011

EL REVERSO TENEBROSO DE MI SUEGRA

Mi querida suegra es la mujer con más elegancia natural que conozco, se mueve como quien baila ballet, no levanta jamás la voz y nunca, lo juro, nunca, la he oído hablar mal de nadie, pero estas virtudes lógicamente deben ir acompañadas de un reverso tenebroso como el yin y el yan, reverso que necesariamente se traduce en algún fallo pues en definitiva no todo puede ser tan perfecto y efectivamente lo tiene.
La pobre no ve tres en un burro, pero no piensen que es por falta de visión (es miope operada) es simplemente porque no mira...si, no mira, fija los ojos en los objetos o las personas pero sorprendentemente no los ve o no los identifica (aunque el oftalmólogo nos haya asegurado que ve perfectamente) y no crean que padece algún tipo de enfermedad mental es que tiene la mala costumbre de mirar siempre al infinito y por eso no ve ni moco que diría el castizo.
Esta particularidad ha dado lugar a jugosas anécdotas que son la comidilla de la familia en cualquier reunión...¿te acuerdas de aquella vez que mamá se cruzó con el tío  Faustino (su hermano) en el ascensor? ¡jo, que bueno! dice mi cuñado al borde de las lágrimas, no de pena sino de risa.
Faustino acudió a casa de su otra hermana y al entrar en el ascensor le increpan "espere por favor" era su hermana Marujita desde el zaguán. El que la conoce muy bien (no en vano es todaunavidajuntos) observó inmediatamente que no le había reconocido, insisto por ese defecto que tiene Marujita de mirar sin ver, y socarrón como es, cuando aquella entra en el ascensor le espeta un simple "buenassss" que no permita reconocerle. Marujita tan digna y tan elegante mirando los botones o lo que sea que ella vea, dice "¿A que piso va? Faustino casi al borde del infarto de la risa "al cuarto ¿y ud.?" uyyy que casualidad yo voy al mismo....imagínense la sorpresa de la pobre mujer cuando el desconocido llama a la puerta de casa de su hermana....en fin el cachondeo todavía reverbera en la escalera de la finca como un poltergeist.
Conocedor de esta especial característica de su consuegra, mi padre que también era bastante socarrón, siempre jugaba a hacerse el despistado cuando se la cruzaba por la calle y jamás, jamás le vio...hoy en día mi churri, hace el mismo juego con su madre y juro que tampoco le ve.
Pero es que además de no mirar tiene la mala costumbre de deshacerse de todo aquello que está en el lugar equivocado en el momento equivocado.
Me explico, Marujita es una maniática del orden todo debe estar en su sitio y nada debe sobresalir. Esta manía, porque es manía, hace desaparecer todas tus cosas hasta el punto que en ocasiones tienes que jugar a la ouija para encontrar tu bolso que dejaste encima de la mesita; pues bien, esta obsesión le ha traído algún que otro disgusto y ha estado a punto de darnos más.
Marujita, obtiene rentas de un pequeño apartamento que suele alquilar a altos ejecutivos de paso por la ciudad a los cuales mima en exceso pues en ello le van los garbanzos. Un día se encontraba con la tatadetodalavidadedios en el apartamentito limpiándolo para el superejectutivo estupendo que lo tenía de arrendado cuando un montón de papelitos, decenas de ellos, llamaron poderosamente su atención como un faro en medio de la tormenta (tiene una sensibilidad especial para ver las cosas que están fuera de su sitio, no le pasa lo mismo con sus hermanos) ¡como, unos papeles encima de la mesa de centro y ahí abandonados a su suerte! ¡esto no puede ser, que desastre! y ni corta ni perezosa rompió en mil pedazos los dichosos papelitos y se fue tan contenta a su casa con su deber de limpieza cumplido.
Por la noche recibimos una llamada desesperada "hijo no sabes lo que me ha pasado...estoy desquiciada y no se que hacer" y acto seguido le explica como rompió aquellos papelitos tan molestos del inquilino superejecutivo y como la mala fortuna quiso que aquellos papelitos fueran los justificantes de los gastos de los tres últimos meses, con viajes al extranjero, comidas, gastos de representación...etc, en definitiva la bromita subía a unos mil euros de vellón que obvio es decirlo, Marujita se vió obligada a pagar al buen hombre, pues o los pagaba ella o él y él, aunque muy bien intencionado y educado, no tuvo duda sobre quien debía apoquinar.
Que odia los papelitos lo manifestó en otra ocasión en que habiendo dejado yo encima de la mesa del televisor un cheque con mi firma para hacer unos pagos importantes, al volver de hacer un pis (hago este inciso un poco ordinario para que observen el poco tiempo que pasó entre una cosa y otra) me encontré con el cheque roto en mil pedazos en el cenicero....¡¡¡¡socorro!!! ¿que ha pasado aquí? Teniendo en cuenta que entonces todavía no había nacido ningún niño mis sospechas recayeron inmediatamente en Marujita...pero ¿que has hecho? "chica,chica (ella dice mucho eso de chica) yo he visto un papel y lo he roto porque, explícame ¿que hacía ahí ese papel? .....pero ¿no te das cuenta que podría haber sido un talón a mi favor, es decir dinerito contante y sonante ganado con el sudor de mi frente? ¿que podría haber hecho? ¿te das cuenta de hasta donde te lleva tu obsesión?   yo un poco borde, todo hay que decirlo, le hice creer durante unos minutos que era un cheque que habían librado a mi favor...pobre mujer, aunque creo que esto y lo del ejecutivo le ha servido para mirar más lo que tiene tentaciones de romper o bien preguntar al interesado antes de...
Pese a todo ella sigue con sus manías y su permanente falta de visión....y su encanto y por supuesto unas enormes ganas de vivir que le hacen recorrerse media península ibérica todos los años, parte de Europa y si cae América también a sus ochenta años y sigue guapísima.
Más adelante seguiré contándoles historias de mi suegra porque vale la pena conocer, entre otras, como se fueron ella y su amiga a Londres sin saber hablar inglés y sin ver....

viernes, 21 de enero de 2011

LA SOPA DE AJO



















Desde pequeñita siempre me ha gustado mucho cocinar y eso lógicamente se debe a que siempre me ha gustado mucho comer, saludable y necesario hábito éste que, sin embargo, con el paso de los años y las dietas he perdido pues, malditas las ganas que te quedan de meterte en la cocina a prepararte uno de esos "comistrajos asquerosos" como les llama mi madre, que te enseñan los gurús del adelgazamiento y que lo único que consiguen es que aborrezcas la comida (debe ser esta la vía mágica que han encontrado para conseguir que perdamos los kilos y la sana costumbre de alimentarnos para regocijo de sus bolsillos).
Hago un inciso para reafirmarme en mi idea de que la vida sería más justa y fácil si todos vistiéramos una simple tela de saco y unas chanclas y no tuviéramos que estar siempre preocupados por mantener la línea y no la telefónica precisamente y continuo porque veo que estoy divagando (como si hablara de la empanadilla de Móstoles) y alejándome de lo que quería contar.

Pero a lo que iba, les digo que me gusta cocinar y realmente lo hago bastante bien, para solaz y disfrute de mi churri que durante años esperó ansioso los fines de semana para gozar de mi cocina.
Así que comencé a experimentar con él y conmigo misma las recetas que había ido aprendiendo a lo largo de mi prolongada y dura adolescencia y, feo está decirlo pero lo digo, las culminaba con notable éxito, éxito que se manifestaba entre otros extraños síntomas en que a mi churri le empezaban a aparecer unas perlitas de sudor justo debajo de los ojos ¡cosa más rara oiga! y a enrojecer como el mismísimo Príncipe Carlos ( no es tan feo ¿eh?) pero como yo le quiero mucho esas cosas no me afectaban lo más mínimo y sábado tras sábado continuamos ambos en nuestra tarea, yo de pensar que hacer, comprar, cocinar y él la de comérselo todo con notable deleite ¿a que a muchas les suena esto?.

De todas las recetas a la que le tiene mayor aprecio es a la de la sopa de ajo, comida racial donde las haya, tras ingerir la cual se requieren toneladas de ALMAX para no pasar a mejor vida.
La dichosa sopita, que sería la pesadilla de Mafalda, es racial cuando la hago yo, porque la original y humilde sopa lleva pan, aceite, agua y ajos y santas pascuas, pero como a los humanos nos puede la gula y porque no decirlo las cosas humildes nos suenan a poco, hemos decidido mejorarla y le añadimos, que si jamoncito que si choricito, que si el pan lo freímos en toneladas de aceite...en fin UNA BOMBA oigan, tanto que la menda lerenda decidió no comer ni cocinarla nunca jamás después de un hartazón o como decimos por aquí de "una farterá" un sábado que me dejó hecha un guiñapo.
 Y así mi churri lo pasó fatal durante años, tuvo hasta síndrome de abstinencia de sopa de ajo, la pidió con insistencia una vez tras otra, pero yo no claudiqué, hasta que un día en un ataque de inteligencia le digo...Si tanto te gusta ¿por qué no aprendes a hacerla y te la comes tu solito, ein?
Y ¡que has dicho! acto seguido se puso manos a la obra, ¿que se pone? ¿cómo se hace? ¿tenemos chorizo y jamón? ¿donde está esto y lo otro? a lo que yo con mi acostumbrado sarcasmo le contesté con  directas del tipo... si, el jamón que tu has comprado, el ajo lo guardo en la lavadora y el aceite en la bañera.....en fin lo típico de mujer harta...y muy bien enseñada en la ironía materna.

Tan buena la hizo que se vino arriba y el pasado megapuente decidió que tenía que obsequiar a sus amigos ¡os voy a hacer una sopa de ajo que os chupareis los dedos! Como tiene muy buenas dotes de mando organizó a todos los tíos para la compra, unos mil litros de cerveza, quinientos de vino, cien de herbero y por supuesto la pitanza necesaria para demostrar sus virtudes culinarias.....y ya se pueden imaginar quien hizo la puñetera sopita...de nuevo la menda.
 Pero no hablamos de unas condiciones normales, no, el ágape iba a tener lugar en el campo en una pequeña casita de labranza eso si muy mona, pero con un frío que se helaban hasta las piedras...."no te preocupes, una vez encendamos la chimenea entramos en calor" pero ni chimenea ni nada, con una espiral, bombona de butano y una sartén gigante de esas de preparar gazpachos, sartén que por supuesto no se sostenía sola y había que apoyar en una silla y sin poder encender la chimenea por si explotaba la bombona (hay que ver las tonterías que hace uno cuando no sabe nada de física elemental).

El proceso fue el siguiente se suponía que el churri iba a hacer la sopa con sus propios pinches, pero como casi siempre (no se porqué nos dejamos) las mujeres cortaban el pan, el chorizo, el jamón, la cebolla.....y los tíos bebían y bebían cerveza y zampaban y zampaban papas, aceitunas....diciendo cada rato ¿queréis que hagamos algo?. Mientras la menda sentada en una sillita de abuelita ( si, de esas bajitas que hay junto a las chimeneas en las que si mides más de un metro sesenta al sentarte te tocan las rodillas con la barbilla) cogiendo el mango de una sartén tan inestable como un gobierno italiano, y friendo toneladas de pan en litros de aceite (la sopa era para 18) con un olorcito a fritanga que para si quisiera cualquier churrería, y cuando llega el momento culminante de echar las quinientas cabezas de ajo (es que a mi churri le gusta muy cargadita como dice su mamá) ¡NO HABÍAN COMPRADO AJOS! ¿os lo podéis creer? ¡NO HABÍA AJOS PARA HACER SOPA DE AJO! y ahora que alguien me explique para que les sirven a estos tíos tan listos tantos masters, cursos de especialización, doctorados en el extranjero y demás si son incapaces de comprar una humilde cabeza de ajos para hacer una vulgar y simple sopa de ajo....y ahí nos ves a todos en medio del campo a chiquicientos bajo cero con un temporal en ciernes y el pueblo más cercano a veinte kms sin el elemento fundamental del día.
Pero no fue totalmente catastrófico, la menda, que como saben es muy lista y tiene muchos recursos y conocimientos campestres, salió al campo a buscar flor de ajo, si FLOR DE AJO, que por si no lo saben son unas preciosas y altas flores moradas cuya raíz es un AJO y que para casos de emergencia como el nuestro nos vino de perlas, de ajo je,je.......
 Muchas hubo que recolectar con un frío del carajo pero, finalmente logramos salvar el fuerte y la sopa pudo comerse con deleite, por todos menos por la firmante que se conformó con una endivia y un poco de pavo sin grasa asqueroso y frío.
 Lo peor de todo fueron los aplausos finales, y cuando la que escribe se disponía a levantarse para agradecer las muestras de gratitud y sonidos de placer, ni cortos ni perezosos los tíos se los brindaron al supuesto o presunto hacedor, mi churri que sin cortarse un duro y con gran caradura y cachondeo los aceptó encantado como si se hubiera desriñonado preparando la dichosa SOPA DE AJO SIN AJO....

PD: por la noche estaban casi todos hechos polvo en sus casitas con un dolor de tripa digno de Carpanta después del banquete de su vida....que se fastidien por no aplaudirme a mí.