Los que no tenemos jefes, los que nos dedicamos a profesiones liberales, tenemos muchos inconvenientes como es el hecho de no cobrar cada mes ¡bendito sueldo! y que sólo vemos las "pelas" que hemos ganado honradamente y con mucho sudor y aguante cuando al cliente se le antoja pagarte, que no es tan fácil oigan; conseguir que aprecien tu trabajo y que no te digan aquello de "es que no has hecho nada" o "eso lo podría haber hecho yo mismo" a lo que siempre respondo "pues haberlo hecho" o como decía el del chiste cuando el cliente le espetaba que cómo podía cobrarle esa cantidad por apretar un tornillo que él mismo podría haber apretado "su problema es que ud. no sabía que tornillo debía apretar" .....pero también tenemos alguna ventaja y es que, dados los tiempos de escasez que corren, el trabajo está bastante flojito y eso nos permite tomarnos unas largas vacaciones porque nadie nos va a echar de menos.
Y eso es lo que yo he hecho. Desde primero de agosto en que me instalé en el bendito pueblo de los amores de mi churri hasta este domingo mismito he estado "vacacionando".
Cuenten, casi un mes y medio que ha dado para mucho y también para poco, por supuesto con el grave inconveniente de que lo mio no son vacaciones pagadas, pero en fin ¡que le vamos a hacer! eso sería como jugar al póker y ganar.
Una de las ventajas que tiene el pueblo, sito en los fértiles valles del Vinalopó, es que apenas gastas. No tienes las tentaciones de la ciudad porque no hay escaparates, lo que para una urbanita como yo es una gran ventaja, ya que los extraños seres que poblamos las ciudades poseemos un gen especial que nos atrae hacia esos pozos de vicio que son las tiendas, como la caca a las moscas ¡no puedo resistirme a un escaparate bien montado! o mal montado que para el caso es lo mismo. No pasa un día sin que entre en una tienda y pique con alguna chorrada de pocos euros, pero que, como dice mi churri, al cabo son muchos euros. Por eso la escapada al valle es un alivio para nuestra economía, aunque no se crean que tanto porque el gasto en "birras" propias y ajenas, roza lo inmoral.

Nos ponemos manos a la obra, lo primero reservar pistas para jugar hasta reventar, primeras sesiones de piscina regadas con cerveza y algún aperitivo, siesta de Padrenuestro, pijama y orinal ....y bici.
Lo del pádel tiene tela. Parecemos masocas.
Y se preguntarán porqué, pues muy sencillo, pese a que es el deporte de moda, tenemos que desplazarnos al pueblo de al lado, porque como comprendereis no todos (aunque si casi todos) los pueblos de España tienen pista de pádel...eso si la piscina olímpica que no falte (habrá que estar pendiente de las promesas electorales de nuestra nueva corporación ¡QUEREMOS PISTA DE PÁDEL YA!)

Esta frenética actividad va seguida, como les dije, de piscina de agua helada generosamente cedida a los amigos por la familia madrileña (aunque algunas en el ínterin nos dediquemos a planchar, cocinar y demás faenas ingratas que odiamos profundamente y ¡que no son propias de nuestro sexo, cogno! y valga la redundancia) Aquí entre cerveza y cerveza y algún que otro panchito se cuecen los planes para la tarde, que no son muy variados, no se vayan a creer, bici, más bici, monte, campo y alguna partida de mus o billar cuando se prestan los contendientes que son duros y se juegan la vida en el tapete pues no se dan tregua unos a otros, entre pacharán y pacharán o gin-tonic según la hora en que se disputen.
Y así, entre unas cosas y otras han transcurrido más de treinta días que me han tenido apartada de este maldito trasto electrónico y me han impedido contar mis cuitas. Pero como ya me está quedando demasiado largo, prometo seguir relatándoles cómo me ha ido el verano, pues he dejado en el tintero mucho que hay que contar especialmente los modelitos de "Barbie Benejama", las fiestas nocturnas con lápidas mortuorias incluidas, las Fiestas por antonomasia-que parece que no haya otras en España- y la célebre paella de fin de verano que dio lugar a jugosas anécdotas y accidentes sin graves consecuencias a D.G.
Bueno, bueno... primer comentario que publico, no me he podido resistir al texto ya que hasta me mencionas...¡Soy la profe de música de la bici!. Es increible, que pa lo poco que monto ya salga en internet.En fin, me voy a dedicar y así me montaís una pag.Web. Ahora mismo estoy de huelga, ya que como muy bien se dice soy profe, pero me está costando una pasta que pa qué y seguramente no servirá de nada ya que Los políticos solo se ocupan de hablar y firmar mucho, vestir caramente bien y ganarse su sueldo vitalicio.Muchos besitos para la escritora number one.
ResponderEliminarSi que lo pasais bien, si. Lo de las fiestas y las paellas estuvo realmente bien, el año que viene repito seguro.
ResponderEliminarMuchos saludos y a seguir escribiendo.
Pecholobo.